Su mirada parece cortar las notas, como un rayo corta el
aire. La perfecta coordinación entre sus dedos, sus ojos y oídos es
envidiable, lo que no sería tan envidiable sería dentro de poco su suerte.
¿Quién sería el desalmado de destrozar esas manos? ¿Quién se animaría a
arrebatar del mundo a tal talento? No tardara mucho... en poco sucederá. Yo
mientras tanto... espero mantenerme fiel a mi promesa, mantener mi cordura y
demás. Las cosas no serán iguales después de esta noche...
La cacería ha
comenzado...
0 comentarios:
Publicar un comentario